Santo Valentín patrono de los enamorados
NO ES UN DÍA MÁS Y POR SUPUESTO NO ES UN DÍA COMERCIAL ES EL DÍA DEL SANTO QUE DIOS SU VIDA POR EL AMOR DE LAS PERSONAS Y FUE EJECUTADO POR CREER Y LUCHAR POR LA UNIÓN DE LAS PERSONAS QUIEN LO INVOCA EN UN RITUAL DE AMOR CONSIGUE LO IMPOSIBLE
San Valentín fue un hombre de fe y de amor absoluto, un espíritu rebelde frente a las leyes que pretendían separar lo que el corazón ya había unido. En tiempos del Imperio Romano, cuando se prohibía a los soldados casarse antes de partir a la guerra, él desafió decretos y ejércitos para bendecir en secreto a las parejas que se amaban. No luchó con espadas, sino con promesas eternas. No alzó la voz contra el poder, sino contra el miedo. Y por defender el amor como sacramento del alma, entregó su propia vida.
Su martirio no fue una derrota, sino una consagración. Desde entonces, su espíritu quedó unido al destino de los amantes imposibles, de los corazones separados por obstáculos, de quienes aman contra toda norma y toda distancia. San Valentín no representa un romance superficial, sino el amor que resiste, que se arriesga, que desafía al mundo cuando el mundo se opone.
Quien invoca a San Valentín no pide capricho, pide milagro. No busca dominar, busca unir. Su energía actúa donde hay sentimientos verdaderos pero caminos cerrados, donde la terquedad se vuelve miedo y el orgullo se vuelve silencio. Bajo su luz, los corazones se recuerdan, las promesas se despiertan y las pasiones dormidas vuelven a respirar.
Trabajar con San Valentín en los amarres de amor es trabajar con la fuerza más pura del sacrificio por amor. Es llamar a un santo que conoció la muerte por unir almas y que hoy sigue uniendo destinos desde planos invisibles. Por eso se dice que con su intercesión lo imposible se vuelve posible, lo lejano se vuelve cercano y lo perdido encuentra regreso.
San Valentín no concede amores vacíos. Concede amores que merecen existir. Y cuando su nombre es pronunciado con fe, el amor deja de ser deseo para convertirse en destino.

LA VERDADERA HISTORIA DEL ÁNGEL CUPIDO
Cupido es el dios del amor en la mitología romana, hijo de Venus, representado como un ángel alado que lanza flechas capaces de despertar pasiones irresistibles en el corazón humano. Su historia más célebre es la de Psique, una mortal a la que amó en secreto y por quien desafió a los dioses, demostrando que el amor verdadero supera pruebas, sufrimiento y separación.
Desde entonces, Cupido simboliza el amor que nace de forma inesperada, el deseo que despierta el alma y la fuerza invisible que une destinos incluso cuando parecen imposibles.
QUIEN DECIDE CONTRATAR UN RITUAL POR SAN VALENTÍN TENDRÁ COMO SOPORTE SOSTÉN Y SOLIDEZ LA ENERGÍA INMACULADA DE SAN VALENTÍN Y DE CUPIDO
ESTE TRABAJO SÓLO LO REALIZA DE FORMA HONESTA Y TRANSPARENTE MARIELA GAUNA

Cupido y su aura de poder
